lunes, 7 de noviembre de 2016

EL REMATE DE FERNANDO GELÁN.- Messi acabó con los sueños del Sevilla en fortin del Sánchez Pizjuán y el Betis de Poyet volvió a ofrecer un triste y dramático espectáculo ante el Villarreal

Betis y Sevilla o Sevilla y Betis perdieron los partidos correspondientes a las 11ª jornada de la Liga de Santander. El domingo 6 de noviembre se celebraron los dos encuentros del torneo de la regularidad. Primero jugó el equipo verdiblanco en El Madrigal ante el Villarreal. Solo resistió 22 minutos. Fue cuando Trigueros sorprendió a Adán desde más de treinta metros. Ahí se acabó el Betis. Volvió a dar una mala imagen. Además, el técnico uruguayo no supo o no pudo resolver la grave y dramática situación del equipo ante el submarino amarillo. Al final del choque fue el Villlarreal el justo y claro vencedor. El Betis se diluyó. Además, para acabar con el cuadro de Poyet, Soriano también mandó desde fuera del área un balón al portal de Adán para marcar el 2-0 definitivo. El equipo verdiblanco demostró en El Madrigal que no posee recursos para jugar con algún argumento fiable ante sus rivales. Todos los equipos encuentran un camino demasiado fácil para superar a un Betis muy decepcionante. 
Por su parte, el Sevilla que impresionó en la primera parte y que se adelantó justamente en el marcador con el gran gol de Vitolo, no logró mantener la racha de victorias en Nervión. Messi se encargó de transformar a su equipo y de romper los sueños de los blancos para ganar al todopoderoso Barcelona. Bien es verdad que el Sevilla de Sampaoli, que realizó un extraordinario partido en la primera parte, creando ocasiones para marcar varios goles y derribar a los azulgranas, bajó su ritmo de juego en la continuación. El esfuerzo del primer periodo causó sus efectos en la segunda parte y el equipo de Luis Enrique, con la magia de Messi, doblegó al cuadro blanco para amarrar la victoria por 1-2.

EL BETIS NECESITA OTRA VOZ DESDE EL BANQUILLO
No sé el acuerdo que tomará la Junta Directiva del Betis tras el nuevo fracaso del equipo, pero está totalmente demostrado que Gustavo Poyet no está capacitado para superar la dramática situación del equipo. De momento, hasta ahora, está a dos puntos de los puestos de descenso. Nuevamente, ante el Villarreal, la escuadra bética no tuvo serios argumentos para reaccionar ante el submarino amarillo y apuntar un camino diferente al que lleva ahora. El Betis aguantó hasta el primer gol del Villarreal. Trigueros, desde fuera del área, desde más de 30 metros, lanzó un disparo potente y colocado, sorprendiendo a Adán. Al llegar este 1-0 en El Madrigal, el equipo de Poyet se diluyó. Jamás supo cómo superar la crisis de juego, de moral y de impotencia. El cuadro de Fran Escribá mandó a partir de este primer gol y puso la guinda con otro golazo de Soriano. El jugador del Villarreal también marcó este tanto, el segundo del cuadro local, con un latigazo desde 30 metros.
En el Betis, ni Petros, ni Joaquín, ni Jonas, ni Felipe Gutiérrez, ni Sanabria... Cero patatero en ideas. Aunque Poyet hizo tres cambios de una tacada, sacando al terreno de juego a Nahuel, Rubén Castro y Álex Alegría, el Betis nunca logró sus propósitos. El delantero canario del equipo verdiblanco, que sustituyó a Sanabria, estuvo siempre desacertado y totalmente fuera del compromiso.
Otro petardazo bético. Y van… En el Betis ya está sobrando Poyet. Su proyecto no tiene consistencia alguna. Además, los jugadores de la plantilla, con tantas pruebas, parecen que muestran su total disconformidad con los planteamientos tácticos del técnico uruguayo.

MESSI FUE EL ÚNICO "CULPABLE" DE LA DERROTA DEL SEVILLA
Sevilla y Barcelona ofrecieron en el Sánchez Pizjuán un vibrante partido. Fue todo un gran espectáculo contemplar las acciones de los jugadores, luchando de poder a poder, con mucha calidad y control, por la victoria. En la primera parte, el cuadro de Nervión fue el gran dominador del encuentro. La presión de los jugadores sobre los hombres del Barcelona surtió sus efectos y el Sevilla fue en este periodo dueño y señor de la cancha. El equipo de Luis Enrique, totalmente atenazado por los blancos, fue incapaz de superar todos los efectos demoledores del cuadro de Sampaoli.
Y el corto premio fue el gol de Vitolo. El delantero internacional del Sevilla, en una contra bien guiada hasta el área visitante --tras un lío azulgrana ante Sergio Rico--, pudo superar la salida de Ter Stegen y marcar el merecido tanto para los blancos.
El Barcelona, superado, impotente, escaso de ideas y de funciones, intentó romper el arrollador ritmo que estaba marcando el Sevilla. En esta fase clara de dominio y de control, los hombres de Jorge Sampaoli, con el buen trabajo de NZonzi, Nasri, Vitolo, Escudero, Vietto y Mariano --todos a una con fútbol muy positivo--, pudieron amarrar el resultado, porque fueron numerosas las ocasiones de gol para poder reventar el portal azulgrana.
Pero cuando ya acababa el primer periodo surgió la figura de Messi. En el minuto 43, el delantero argentino hizo el gol del empate a uno. Fue un tanto que generó algunas dudas porque la situación de Rakitic en el área sevillista pudo crear problemas al portero sevillista. Con esta igualada en el marcador, se esperaba una segunda parte de enorme intensidad por ambos equipos, en lucha por la victoria.
El Sevilla, en ese segundo periodo, no pudo mantener el fortín en Nervión. El gran esfuerzo físico realizado en el primer tiempo tuvo sus consecuencias y bajó de forma grave el buen ritmo que el equipo blanco había mantenido en los primeros cuarenta y cinco minutos.
El Barcelona, con caminos más abiertos y sin la agobiante presión que le atenazó en la primera parte, se transformó para igualar la batalla. Pero fue Messi la gran figura que proporcionó de forma indiscutible todo el cambio del equipo azulgrana en este periodo de juego. El argentino, totalmente comprometido en dar el vuelco definitivo al partido, fue el autor de las acciones más decisivas del choque. En el minuto 62, Messi realizó la jugada del segundo gol del Barcelona, marcado por Luis Suárez. El argentino le puso un balón de oro a su compañero para el 1-2, que fue ya definitivo para la victoria del Barcelona.
No se rindió el Sevilla a pesar de la transformación azulgrana. NZonzi --con un prodigioso remate de cabeza en un saque de esquina--, Vitolo y Vietto tuvieron ocasiones para batir a Ter Stegen y alcanzar la victoria que había merecido tras hacer tambalear al Barcelona. Incluso en el tiempo de descuento, Umtiti derribó a Correa dentro del área. Pero la reclamación sevillista no fue atendida por el colegiado. Un colegiado, además, que solo prolongó tres minutos el encuentro, cuando transcurrió más de ese tiempo con el numerito que realizó Messi al perder una bota en un choque con NZonzi.
Así es el fútbol. El Sevilla mereció ganar. Mantener el fortín de Nervión. El cansancio de los hombres de Sampaoli en la segunda parte y el partidazo de Messi fue aprovechado por un Barcelona que en el primer periodo del choque estuvo contra las cuerdas. Tal vez, el técnico blanco tardó bastante tiempo en hacer los cambios para fortalecer al equipo con hombres más frescos.
Con esta derrota inesperada, el Sevilla se queda fuera de los puestos de Champions. Pero la esperanza nunca se pierde para demostrar todas las buenas cualidades que tiene el equipo con el claro fin de alcanzar todas las metas soñadas.

FERNANDO GELÁN

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