Se celebró este Domingo de Resurrección, la primera corrida de toros en la Real Maestranza de Sevilla. En este festejo organizado por la Empresa Pagés que dirige Ramón Valencia actuaron los diestros Morante de la Puebla, Juan Ortega y Pablo Aguado.
El diestro sevillano, aunque sufrió una cogida en la Plaza de Toros de la Línea de la Concepción, fue infiltrado para que pudiera estar en la festejo inaugural de la temporada taurina en la capital hispalense.
A mediodía de este Domingo de Resurrección la empresa del Coso del Baratillo colocó el cartel de "No hay localidades para hoy".
Los aficionados que cubrían el Coso del Baratillo pitaron a todos los astados en los arrastres y, además, hubo muchas protestas porque los toros no eran aptos para poder desarrollar las faenas de arte y valor que intentaron llevar a cabo los tres espadas que formaban en el cartel.
MORANTE DE LA PUEBLA FUE EL MÁS OVACIONADO
Antes de comenzar la corrida la Banda de Música interpretó el Himno Nacional que fue coreado por los espectadores.
El primero en comenzar la faena fue Morante de la Puebla. No se notó para nada el duro percance que tuvo el torero en la corrida celebrada en La Línea de la Concepción. El diestro sevillano salió al ruedo con el gran deseo de ofrecer lo mejor de lo mejor. En el primero de su lote, con la muleta, buscó fijar al toro, ejecutando unas ajustadas y bellas verónicas. Ya con la muleta, Morante, pegado a las tablas, dio una serie de pases de mucha calidad. Hubo, además, profundos naturales que levantaron aplausos. Hasta sonó la música. Pinchó a la primera al entrar a matar y luego logró llevar a cabo una profunda estocada. Hubo una fuerte ovación.
En el segundo de su lote, Morante de la Puebla nada puso hacer con el toro que le tocó en suerte. Aunque buscó hacer una lidia efectiva, el toro no respondía. La presidencia sacó el pañuelo verde y el de Juan Pedro fue enviado a los corrales y sustituido por un toro de Virgen María. Tras brindar la muerte del toro a la Princesa Elena, Morante no pudo hacer hacer la lidia esperada. El toro quedó paralizado, no andaba en el ruedo, a pesar de todos los buenos deseos del diestro con sus muletazos por la derecha y por la izquierda. Mató de estocada y sonaron muchos pitos para el toro. Hubo silencio para Morante.
LA LIDIA COMPLICADA PARA JUAN ORTEGA
Le tocó el turno a Juan Ortega segundo torero de la terna. Con la muleta ejecutó buenas verónicas y ajustadas chicuelinas. Ortega brindó la muerte del toro al público. Con la franela roja, el sevillano estuvo muy valiente y decidido. Citó muchas veces de lejos y realizó con dominio una vistosa faena. Ortega mató de estocada a la primera y el astado cayó rápido sobre el albero. Hubo ovación para el torero y pitos para el toro.
En el segundo de su lote, Ortega buscó desarrollar una lidia con entrega. Pero el morlaco no respondió y la lidia quedó muy paralizada. Ortega tuvo que coger la espada de verdad y mató al mal bicho de pinchazo y estocada. Hubo silencio para el torero y pitos al toro en el arrastre.
PABLO AGUADO LUCHÓ FRENTE A LO IMPOSIBLE
Al primer tampón zurrapa. Nada más salir el primer toro a la plaza para Aguado la presidencia sacó el pañuelo verde porque al morlaco se le partió una pata. El sobrero de Domecq fue sustituido por otro de la misma ganadería. Aguado luchó frente a lo imposible. Aunque llegó a realizar algunos lances de calidad, el morlaco no respondió a las citas del torero. El de Domecq siguió dando mal juego en la plaza y aunque Aguado insistió en la lidia, todo quedó muy parado a pesar de la insistencia del diestro en provocar la revolución.
Aguado necesitó de dos pinchazos y una estocada para cerrar la faena. Hubo silencio para el torero y más pitos para el toro.
Tampoco en el segundo de su lote Aguado pudo subir a la cima. Aunque ejecutó templadas verónicas con la capa el toro se fue parando para no responder más a la citas del diestro.
Ya con la muleta, Aguado insistió en su entrega para poder sacar adelante la faena que cerraba la jornada en la Maestranza.
Pero el morlaco se fue viniendo abajo sin dar el juego deseado por el torero.
Aguado mató de pinchazo y estocada. El morlaco siguió dando guerra porque tras caer en la arena, rápidamente se levantaba. Las protestas aumentaron al final del festejo. Hubo sonoros pitos al toro en el arrastre y mucha decepción en los tendidos.
* Morante de la Puebla, ovación y silencio.
* Juan Ortega, ovación y silencio.
* Pablo Aguado, silencio y silencio.
* Abraham Neiro y Perico saludaron en banderillas.
(Fotos: Arjona-Pagés).
* CRÓNICA DE FERNANDO GELÁN.-
A mediodía de este Domingo de Resurrección la empresa del Coso del Baratillo colocó el cartel de "No hay localidades para hoy".
PREGÓN TAURINO EN EL TEATRO LOPE DE VEGA
Asimismo, por la mañana de este Domingo de Resurrección se celebró en el Teatro Municipal Lope de Vega el tradicional Pregón Taurino que organiza la Real Maestranza de Caballería de Sevilla. El escritor y académico Félix de Azúa fue el encargado de de anunciar la temporada taurina en la capital hispalense.
Asistieron a este acto la Consejera de Cultura y Patrimonio Histórico de la Junta de Andalucía, Patricia del Pozo; el alcalde de la ciudad, Antonio Muñoz, y el Hermano Mayor de la Real Maestranza de Caballería, Santiago León, y otras autoridades y representaciones locales. La Banda Municipal interpretó pasodobles como "Churumbelerías" y "Nerva". El pregonero, ante la obligada ausencia de Mario Vargas Llosa, fue presentado por Juan Carlos Cabrera, delegado de Fiestas Mayores del Ayuntamiento de Sevilla. (Foto: JA).
Asistieron a este acto la Consejera de Cultura y Patrimonio Histórico de la Junta de Andalucía, Patricia del Pozo; el alcalde de la ciudad, Antonio Muñoz, y el Hermano Mayor de la Real Maestranza de Caballería, Santiago León, y otras autoridades y representaciones locales. La Banda Municipal interpretó pasodobles como "Churumbelerías" y "Nerva". El pregonero, ante la obligada ausencia de Mario Vargas Llosa, fue presentado por Juan Carlos Cabrera, delegado de Fiestas Mayores del Ayuntamiento de Sevilla. (Foto: JA).
LA FIESTA DE LOS TOROS EN LA REAL MAESTRANZA
Y llegó el primer día de los toros en el Coso del Baratillo,. Sonaron los clarines en la Maestranza para que Morante, Juan Ortega y Pablo aguado lidiaran los toros de Juan Pedro Domecq.
La corrida defraudó. Se esperaba, después de dos años sin toros, una revolución. Hubo una gran voluntad y muy buenos deseos por parte de los diestros que formaban este cartel inaugural de la temporada taurina en la Maestranza. Pero falló el ganado. Los toros se vinieron abajo y fue muy difícil realizar una lidia que tuviera un gran gancho en los tendidos.
Hasta dos de los toros anunciados fueron enviados a los corrales y saltaron al ruedo de la Maestranza dos sobreros que no cambiaron para nada el panorama.Los aficionados que cubrían el Coso del Baratillo pitaron a todos los astados en los arrastres y, además, hubo muchas protestas porque los toros no eran aptos para poder desarrollar las faenas de arte y valor que intentaron llevar a cabo los tres espadas que formaban en el cartel.
MORANTE DE LA PUEBLA FUE EL MÁS OVACIONADO
Antes de comenzar la corrida la Banda de Música interpretó el Himno Nacional que fue coreado por los espectadores.
El primero en comenzar la faena fue Morante de la Puebla. No se notó para nada el duro percance que tuvo el torero en la corrida celebrada en La Línea de la Concepción. El diestro sevillano salió al ruedo con el gran deseo de ofrecer lo mejor de lo mejor. En el primero de su lote, con la muleta, buscó fijar al toro, ejecutando unas ajustadas y bellas verónicas. Ya con la muleta, Morante, pegado a las tablas, dio una serie de pases de mucha calidad. Hubo, además, profundos naturales que levantaron aplausos. Hasta sonó la música. Pinchó a la primera al entrar a matar y luego logró llevar a cabo una profunda estocada. Hubo una fuerte ovación.
En el segundo de su lote, Morante de la Puebla nada puso hacer con el toro que le tocó en suerte. Aunque buscó hacer una lidia efectiva, el toro no respondía. La presidencia sacó el pañuelo verde y el de Juan Pedro fue enviado a los corrales y sustituido por un toro de Virgen María. Tras brindar la muerte del toro a la Princesa Elena, Morante no pudo hacer hacer la lidia esperada. El toro quedó paralizado, no andaba en el ruedo, a pesar de todos los buenos deseos del diestro con sus muletazos por la derecha y por la izquierda. Mató de estocada y sonaron muchos pitos para el toro. Hubo silencio para Morante.
LA LIDIA COMPLICADA PARA JUAN ORTEGA
Le tocó el turno a Juan Ortega segundo torero de la terna. Con la muleta ejecutó buenas verónicas y ajustadas chicuelinas. Ortega brindó la muerte del toro al público. Con la franela roja, el sevillano estuvo muy valiente y decidido. Citó muchas veces de lejos y realizó con dominio una vistosa faena. Ortega mató de estocada a la primera y el astado cayó rápido sobre el albero. Hubo ovación para el torero y pitos para el toro.
En el segundo de su lote, Ortega buscó desarrollar una lidia con entrega. Pero el morlaco no respondió y la lidia quedó muy paralizada. Ortega tuvo que coger la espada de verdad y mató al mal bicho de pinchazo y estocada. Hubo silencio para el torero y pitos al toro en el arrastre.
PABLO AGUADO LUCHÓ FRENTE A LO IMPOSIBLE
Al primer tampón zurrapa. Nada más salir el primer toro a la plaza para Aguado la presidencia sacó el pañuelo verde porque al morlaco se le partió una pata. El sobrero de Domecq fue sustituido por otro de la misma ganadería. Aguado luchó frente a lo imposible. Aunque llegó a realizar algunos lances de calidad, el morlaco no respondió a las citas del torero. El de Domecq siguió dando mal juego en la plaza y aunque Aguado insistió en la lidia, todo quedó muy parado a pesar de la insistencia del diestro en provocar la revolución.
Aguado necesitó de dos pinchazos y una estocada para cerrar la faena. Hubo silencio para el torero y más pitos para el toro.
Tampoco en el segundo de su lote Aguado pudo subir a la cima. Aunque ejecutó templadas verónicas con la capa el toro se fue parando para no responder más a la citas del diestro.
Ya con la muleta, Aguado insistió en su entrega para poder sacar adelante la faena que cerraba la jornada en la Maestranza.
Pero el morlaco se fue viniendo abajo sin dar el juego deseado por el torero.
Aguado mató de pinchazo y estocada. El morlaco siguió dando guerra porque tras caer en la arena, rápidamente se levantaba. Las protestas aumentaron al final del festejo. Hubo sonoros pitos al toro en el arrastre y mucha decepción en los tendidos.
FICHA DE LA CORRIDA
Se celebró este Domingo de Resurrección --17 de abril de 2022--, la corrida inaugural de la temporada en la Plaza de Toros de la Real Maestranza de Caballería. Se colocó el cartel de "No hay localidades". Lleno total.
Se lidiaron cinco toros de Juan Pedro Domecq -tercero sobrero-, y un sobrero -cuarto- de Virgen María, bien presentados y de juego desigual. * Morante de la Puebla, ovación y silencio.
* Juan Ortega, ovación y silencio.
* Pablo Aguado, silencio y silencio.
* Abraham Neiro y Perico saludaron en banderillas.
(Fotos: Arjona-Pagés).
* CRÓNICA DE FERNANDO GELÁN.-
EN VIDEO | Resumen de la corrida de toros celebrada en Sevilla el 17 de abril #Maestranza22

No hay comentarios:
Publicar un comentario