sábado, 29 de marzo de 2014

LIGA BBVA.- El Sevilla pierde ante el Celta de Vigo en Balaídos por un dudoso penalti señalado por el árbitro a Fazio y se rompe la racha de seis victorias consecutivas (1-0)

LIGA BBVA.-

Se celebró en el Estadio de Balaídos el partido correspondiente a la 31ª jornada de la Liga BBVA entre el Real Club Celta de Vigo y el Sevilla Fútbol Club. El encuentro finalizó con el resultado de uno a cero --(1-0)--, a favor del equipo gallego, con un gol marcado de penalti por Nolito en el minuto 86. En un forcejeó entre Fazio y Bermejo dentro del área, el colegiado valenciano Martínez Munuera entendió que el defensa sevillista rozó el balón con el brazo derecho al intentar despejar el balón. Con este dudoso penalti, el equipo de Luis Enrique se llevó los tres puntos, cortando de forma sorprendente la racha de victorias consecutivas del Sevilla. Es cierto que el equipo de Emery ha realizado un partido muy irregular y con muchos altibajos, basándose su juego de forma muy especial en defender a ultranza su parcela, montando una muralla en su área y buscando a la contra llegar con peligro a los dominios de Yoel, con Gameiro y Bacca como hombres letales. En el primer tiempo funcionó algo esta táctica del preparador sevillista, pero en la segunda parte, el Celta fue mucho más decidido que sus rivales en busca de la victoria, y el Sevilla, que quiso dormir el partido y que casi se conformaba con el empate, se encontró con esa jugada en la que el juez de la contienda fue decisivo para el resultado final. Martínez Munuera vio mano del defensa Fazio en un forcejeo con Bermejo y el colegiado señaló los once metros. Nolito fue hábil en el disparo de la falta para que Javi Varas no pudiera atajar el balón lanzado por el delantero gallego..

El Sevilla llegó a Vigo dispuesto a mantener a capa y espada esa espléndida racha de victorias para seguir batiendo récords y haciendo historia. El club que prepara Unai Emery ha conseguido hasta su espectacular triunfo ante el Real Madrid en el Sánchez Pizjuán seis victorias consecutivas. Y el equipo está ahí, en el quinto lugar de la tabla clasificatoria de la División de Honor, y a seis puntos del Athletic de Bilbao, que está en la cuarta plaza en puestos de Champions. Aquí, en crónicas anteriores, y tras la buena racha del equipo sevillista en los últimos tiempos, ya dijimos que el Sevilla podía aspirar a jugar en la Liga de Campeones, porque la escuadra de Nervión está en estado de gracia y todo le salía bien hasta esta desgraciado y desafortunado revés ante el celta de Vigo.

Balaídos, por tanto, era una plaza importante para el asalto adecuado. Se presentaba una ocasión propicia para rematar con firmeza un mes enormemento práctico y efectivo. Eso si, el Sevilla no podía cometer errores y tenía que ceñirse a desarrollar ese buen guión que tan buenos resultados le ha proporcionado hasta ahora. El Celta de Luis Enrique en un equipo que se entrega, que lucha y que golpea con dureza a sus rivales. Hay que recordar que los gallegos ganaron en la primera vuelta en el Sánchez Pizjuán por 0-1 –jornada 12 del campeonato--, con el error de Beto –ausente en esta ocasión en Vigo--, y cuando el equipo titubeaba sobre sus ideas y sus ambiciones.

Pero todo ha cambió en estas últimas semanas. Desde la victoria lograda ante el Rayo en el pasado mes de febrero, el Sevilla había seguido ganando partidos dentro y fuera de casa. Y coronó esta hazaña histórica el pasado miércoles ante el Real Madrid de Ancelotti, Bale, Benzemá y Cristiano, poniendo a los de Chamartín al borde de un ataque de nervios. El Celta de Vigo lleva una mala racha de partidos en Balaídos porque le cuesta ver puerta para meter el gol. Por su parte, el Sevilla tiene un a delantera letal, que hace mucho daño a cualquier rival que se le ponga por delante. Ganar al cuadro de Luis Enrique significaba mucho para el cuadro blanco, porque era consolidar la espléndida clasificación que tiene actualmente y, además, soñar con la Champions, que no es una quimera. Pero el gozo sevillista se fue al pozo. Un dudoso penalti señalado por el juez de la contienda en este Celta-Sevilla impidió a los blancos de Nervión –vestidos de rojos en Balaídos--, seguir con la buena racha.

REAL CLUB CELTA DE VIGO, 1; SEVILLA FÚTBOL CLUB, 0.
Los primeros cuarenta y cinco minutos del partido entre gallegos y andaluces finalizaron con un empate a cero goles. El Celta de Luis Enrique fue el equipo que manejó más el balón y el que puso más afán por llevar acciones ofensivas ante el portal de Javi Varas, que sustituyó a Beto en la convocatoria. Volvió Varas a Balaídos donde estuvo cedido por el Sevilla en la pasada temporada, defendiendo ahora los colores del Sevilla. A pesar de que el Celta buscó con intensidad y constancia sorprender a la defensa del cuadro de Nervión, el Sevilla montó una férrea defensa, se cerró bien atrás –a veces hubo hasta diez hombres en esa línea de retaguardia--, para buscar el contragolpe al ritmo de Rakitic, Iborra, Vitolo o Trochowski, con el fin de que los puntas de lanzas, los letales Bacca y Gameiro, hicieran de las suyas ante Yoel.
Aunque los gallegos tuvieron más el balón en su poder e insistieron en llegar con peligro hasta los dominios de Javi Varas, con acciones de Rafinha y Nolito, curiosamente fue el Sevilla el primero en tener las más claras ocasiones de gol, porque ensayó la contra con mucha firmeza. En el minuto 35, en jugada de Bacca llegó un remate de Gameiro que salvó el portero gallego. En esta misma jugada, Yoel, que despejó el balón lanzado por el francés, también estuvo afortunado el portero local al atajar el remate de Vitolo, que seguía atento a esta jugada. Fue, sin duda, la acción más peligrosa del partido y en la que el Sevilla estuvo a punto de marcar.
También tuvo otra ocasión de gol el equipo de Emery antes de que acabara este primer tiempo. Esta vez fue un centro de Trochowski desde la banda derecha del ataque sevillista, con intervención en la boca de gol de Bacca. Pero el balón no lo pudo rematar bien el colombiano, forzado en una jugada que también puso en peligro la meta defendida por Yoel.
En el Sevilla siempre hubo mucho orden y muchas precauciones defensivas ante el ímpetu de los hombres de Luis Enrique. Pero el once de Nerión estuvo siempre atento a las acciones de contragolpe. Era el guión a seguir en este partido, para poder sorprender a la contra a los gallegos. Los goleadores Bacca y Gameiro siempre estuvieron atentos al remate letal. Y los dos tuvieron dos claras oportunidades en este primer periodo del partido. Pero con 0-0 a cero acabó esta primera parte del juego.

Todo cambió en la segunda parte. El Sevilla mantuvo su línea táctica, pero esta vez el Celta de Vigo imprimió más intensidad a su juego y a sus ambiciones. Hizo un fútbol más ofensivo y trató en todo momento de superar el entramado creado por los hombres de Emery. El partido fue transcurriendo con todas estas trabas que ponía el Sevilla a los gallegos y las pocas ocasiones de gol por ambas partes. Sin embargo, en esta segunda mitad, el cuadro de Luis Enrique tuvo algo más de chispa. Aunque Emery hizo cambios buscando más efectividad en las contras con la salida de Reyes por Vitolo y de Jairo por Trochowski, fue el Celta quien siguió controlando más el balón y quien más ímpetu puso siempre a la hora de organizar acciones ofensivas. Mientras el Sevilla se perdía en un mar de dudas entre la defensa a ultranza y la búsqueda de la contra –Rakitic no estuvo tan fino en este partido--, el cuadro de Luis Enrique puso siempre mucho más garra y más ambición. En el minuto 65, Orellana mandó un balón al largo al mandar un trallazo imponente sobre el portal de Javi Varas. Aunque parecía que todo iba a terminar en tablas porque en este segundo periodo no hubo claras ocasiones de gol, fue el Celta quien más mando ejerció. Pero el partido, finalmente, se decidió por ese dudoso penalti señalado por el colegiado valenciano, por una supuesta mano de Fazio durante un forcejeo con Bermejo dentro del área. Martínez Munuera, excesivamente riguroso al señalar la posible falta, entendió que el defensa sevillista tocó el balón con el brazo en esa jugada en la que intentaba alejar el cuero del área sevillista ante Bermejo, que obstaculizaba duramente la acción de Fazio. Y con este máximo castigo, lanzado por Nolito en el minuto 86 de partido, el Celta logró en Balaídos un gol para obtener esta sorprendente victoria.
El Sevilla quiso reaccionar en la recta final del partido, pero ya no había tiempo suficiente para asumir el golpe y buscar, al menos, la igualada. Bacca, en el minuto 94, estuvo a punto de sorprender a Yoel, pero el portero gallego atajó el balón lanzado con rabia por el colombiano. Los minutos de¨descuento se consumieron y la buen a racha de seis victorias consecutivas quedó cortada en Balaídos por culpa de ese dudoso penalti que pitó Martínez Munuera.
El Sevilla, a pesar de esta derrota inesperada, sigue en estos puestos privilegiados de la clasificación en la Liga BBVA, esperando que vuelva otra vez la buena racha para soñar con la Champions en lo que resta de torneo. La esperanza es lo último que se pierde…

FICHA TÉCNICA:
Alineaciones.
R.C. Celta de Vigo: Yoel; Hugo Mallo, Íñigo López, Fontás, Jonny; Augusto Fernández, Krohn-Dehli, Alex López (Nolito, minuto 49); Rafinha (Aurtenetxe, minuto 79), Nolito y Charles (Bermejo, minuto 72).
Sevilla F.C,: Javi Varas; Coke, Pareja, Fazio, Fernando Navarro; Trochowski (Reyes, minuto 72), Iborra, Rakitic, Vitolo (Jairo, minuto 72); Bacca y Gameiro (Moreno, minuto 83).
Gol:
1-0, minuto, 86: Nolito, de penalti.
Árbitro: 
Martínez Munuera (Colegio Valenciano). Mostró tarjeta amarilla a Fontás por parte del Celta de Vigo, y a Gameiro, Iborra, Jairo y Fazio por parte del Sevilla, en la jugada del dudoso y riguroso penalti.
Incidencias: 
Partido de la 31ª jornada de la Liga BBVA disputado en el Estadio Municipal de Balaídos. Asistieron casi 20.000 espectadores. (Foro: Liga BBVA).

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